Admito que no te genero ni el más mínimo interés.
Pero cuando veo como escribís, como vas y venís,
me da pena saber que no encontrás lo que buscás.
Y pienso por qué nadie verá lo que parece evidente:
tus despistes, tu ingenuidad y toda tu curiosidad.
Por qué nadie se tomará el tiempo de descubrirte.
Las mañanas pasan y de algo estoy seguro:
no voy a ser yo con quien compartas algo,
no voy a ser yo quien te descubra.
martes, 18 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
Advertencia
No me sale hacerme el macho.
No me sale fingir que sé
de motores y bujías.
No sé hacer asado,
y no me divierte
mirar Carburando.
Sólo soy un montón de palabras
intentando conmoverte.
martes, 4 de octubre de 2011
Ómnibus
El sol del sábado me avisó
que nos encontraríamos,
por eso no me sorprendí
cuando te vi desparramando
belleza en la parada.
Te saludé y mantuve la seriedad
de todas las veces que nos vimos.
Pero no hubo tiempo para discursos,
para preguntas inquietantes,
para investigar tu alma.
Sólo tuve mucho tiempo
para maldecir la frecuencia
del 12 mientras veía
que nos encontraríamos,
por eso no me sorprendí
cuando te vi desparramando
belleza en la parada.
Te saludé y mantuve la seriedad
de todas las veces que nos vimos.
Pero no hubo tiempo para discursos,
para preguntas inquietantes,
para investigar tu alma.
Sólo tuve mucho tiempo
para maldecir la frecuencia
del 12 mientras veía
como te ibas a trabajar.
martes, 27 de septiembre de 2011
Encantamiento
Te veía cantar mientras
ángeles volaban en tu garganta.
Mientras problemas y obligaciones
preferían quedarse charlando afuera.
De a poco el escenario empezaba
a convertirse en una pequeña nube,
todos comenzaban a desaparecer,
sólo quedábamos vos, yo,
y todo este encantamiento
que no se me va con nada.
ángeles volaban en tu garganta.
Mientras problemas y obligaciones
preferían quedarse charlando afuera.
De a poco el escenario empezaba
a convertirse en una pequeña nube,
todos comenzaban a desaparecer,
sólo quedábamos vos, yo,
y todo este encantamiento
que no se me va con nada.
martes, 20 de septiembre de 2011
Despedida
No sabía que aquella sería
la última vez que te vería.
Estabas ahí como casi todo el año,
silenciosa, hermosa, increíble,
cuando una decisión
terminó de echar la suerte.
Mis acordes, mis locuras
y un puñado de chistes malos
se irán a buscar la gloria
en otros ámbitos.
Extraña paradoja: esa tarde
estabas de blanco, como un ángel,
que fue lo primero que pensé
cuando te vi por primera vez.
la última vez que te vería.
Estabas ahí como casi todo el año,
silenciosa, hermosa, increíble,
cuando una decisión
terminó de echar la suerte.
Mis acordes, mis locuras
y un puñado de chistes malos
se irán a buscar la gloria
en otros ámbitos.
Extraña paradoja: esa tarde
estabas de blanco, como un ángel,
que fue lo primero que pensé
cuando te vi por primera vez.
martes, 13 de septiembre de 2011
Dragones
Caminabas por la noche,
yo a tu lado sin animarme a decir
lo que había pensando por días:
palabras escritas con amor y paciencia,
con delicadeza para conmoverte.
yo a tu lado sin animarme a decir
lo que había pensando por días:
palabras escritas con amor y paciencia,
con delicadeza para conmoverte.
Caminaba y a mi lado
estaba la posibilidad
que tanto había esperado:
encontrarnos en soledad.
estaba la posibilidad
que tanto había esperado:
encontrarnos en soledad.
Me dije “si no hablás nunca vas a enterarte”,
tomé aire y pedí que me prestaras atención.
Comencé a decirte lo guionado mientras
dragones peleaban en mi panza.
No me animé a mirarte a la cara,
ya estaba demasiado expuesto.
tomé aire y pedí que me prestaras atención.
Comencé a decirte lo guionado mientras
dragones peleaban en mi panza.
No me animé a mirarte a la cara,
ya estaba demasiado expuesto.
Finalicé las palabras pautadas,
y entre autos y colectivos
reinaba el silencio.
Todo permanecía en quietud
cuando levanté la mirada y vi
el comienzo de tu sonrisa.
y entre autos y colectivos
reinaba el silencio.
Todo permanecía en quietud
cuando levanté la mirada y vi
el comienzo de tu sonrisa.
martes, 6 de septiembre de 2011
Estrategia
Puedo organizar las mejores revueltas populares,
puedo sentarme a discutir por horas,
puedo decir mil palabras por segundo,
puedo ser la persona más insoportable del mundo.
Pero cuando te veo me invade el silencio.
Soy los restos de aquel hombre
capaz de cualquier locura.
Soy una cosita inerte
que emite monosílabos,
que se llena de respuestas incorrectas.
No hay posturas,
no hay disimulos,
porque aparecés y todas
las estrategias se diluyen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)