martes, 28 de junio de 2011

Sonrisa

Sin saber bien porque empecé
a decirte que me gustabas
compré las sonrisas
que me contaron tanto te gustan.

Sin mucha parafernalia
te las dejé en tu escritorio,
suavemente me dijiste gracias,
y cuando vi tu rostro
me di cuenta que algo en tu muralla
se estaba quebrando,
que del otro lado de tu puerta
empezaban a escucharse algunos pasos.

martes, 21 de junio de 2011

Espera

Hoy tuve miedo de pensar
que nunca te olvidaré.
Que todo lo que hago
es sólo para escaparme
de tu recuerdo, de los días
en que hablábamos
en horarios preacordados.
En las noches que antes de dormir
te llamaba para contarte pavadas.

Hoy me levanté y pensé
que no va hacer así siempre,
que pronto llegarás tú
a cambiar costumbres y días.
Sólo espero no esperar tanto.

martes, 14 de junio de 2011

Serrano

En el mismo lugar donde me enamoré,
mi corazón comenzó a llorar con cada canción.
Liberando una tristeza que parecía no tener fin.
Tus canciones y tu voz soltaban los fantasmas
que todavía caminaban conmigo.
Tu concierto me llenó de luz,
y por Corrientes solo me decía:
“Acuérdate de vivir”.

martes, 7 de junio de 2011

Interior

Tu mano tocó mi hombro
mientras me hablabas con dulzura.
Yo hacía como que te prestaba atención,
como que te estaba escuchando.
Pero la verdad es que sólo disfrutaba
de cada uno de los dos segundos
que tu mano descansó en mi cuerpo. 


“Las chicas del interior son así”
me dije para no morir de amor ahí mismo.

martes, 31 de mayo de 2011

Regalo

La tarde que dediqué a buscar tu regalo
estuvo plagada de distracciones y olvidos.
Pasé por un bazar, al que cuando quise volver, no encontré.
“Sus galletitas favoritas” me repetía una y otra vez,
mientras quiosqueros me negaban sabores y marcas.

Me puse contento cuando vi que una maná de limón,
unas maná rellenas y unas porteñitas
entraban perfectamente en la caja con moño
que te compré sin esperar nada.

Al día siguiente dejé mi prueba de admiración en tu escritorio,
esperando tu llegada, viendo si caías en la red.
“¿Son todas para mí?” me preguntaste sorprendida.
“Sí, como todos mis besos” te respondí sin decirte nada.

martes, 24 de mayo de 2011

Sueño

Te veía dormir y el mundo
me parecía un lugar más tranquilo.
El sol asomaba en Devoto
y la avenida San Martín
te acunaba en tus sueños.
Lentamente despertabas,
intentando sacarte
el cansancio de tu rutina.

Nunca voy a saber tu nombre,
tus secretos, ni tu postre favorito.
No vas a ser quien me acompañe
a comprar viejos discos.
Solamente te veré en las mañanas
que el destino quiera que otra vez
nos tomemos el mismo colectivo.

martes, 17 de mayo de 2011

Ausente

Cuando pensé que por fin
en tus ojos encontraría lo perdido,
desapareciste en medio del silencio
y contestadores telefónicos.

Prometiste besos y caricias
en un próximo encuentro,
no sabía que me mentías.

Pero fuiste el ángel que me protegió
cuando la incertidumbre pasó cerca de nuevo.
Mis días avanzan aburridos y rutinarios,
y yo sigo preguntándome dónde te encontraré.